El Savoir-Faire

El Savoir-Faire

El Savoir-Faire

Cheval des Andes crea el Grand Cru de los Andes, distinguido por su frescura, elegancia y potencial de guarda excepcional. El equipo de producción de vinos intenta lograr la más elegante expresión posible de este exclusivo terroir en un año determinado.

EL EQUIPO

Pierre Lurton
Pierre Lurton
Presidente de Château Cheval Blanc y Cheval des Andes
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Pierre-Olivier Clouet
Pierre-Olivier Clouet
Director técnico de Château Cheval Blanc
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Gerald Gabillet
Gerald Gabillet
Director técnico de Cheval des Andes
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UNA VITICULTURA DE PRECISIÓN

Cheval des Andes hereda su viticultura de precisión de Terrazas de los Andes. Luego de años de identificar parcelas de terrazas con la altura ideal para la mejor expresión varietal de sus diferentes uvas, el equipo aprovechó el análisis avanzado del suelo para dividir los viñedos en subparcelas. Cada una de estas subparcelas se cultiva, cosecha y vinifica por separado, para optimizar la expresión del terroir de cada una. Solo se mezclan al final, y se confía en los 180 años de experiencia en este arte.

Las Compuertas es un nombre que expresa la manera exclusiva de obtener agua para el viñedo. Tradicionalmente, los viñedos de Mendoza se caracterizan por un exclusivo método de irrigación por manto originalmente desarrollado por los incas. El agua pura de deshielo de los Andes baja por los ríos y se conduce a través de pequeños canales que corren a lo largo de las viñas. Este sistema tradicional tiene ventajas claves: debido a que el agua se drena en profundidad, las viñas deben desarrollar raíces profundas; también permite el cultivo de viñas sin injertar para dominar periódicamente pestes como la filoxera.

En 2018, se implementó un moderno sistema de irrigación por goteo, que también utiliza el agua de deshielo que la finca almacena en estanques. Esta técnica favorece la distribución de agua con más precisión y cumple eficientemente con las necesidades específicas de las vides (absorben alrededor del 90 % del agua).

UNA VITICULTURA DE PRECISIÓN
EL ARTE DEL BLENDING

The Art of Blending

Se examinan las viñas cuidadosamente, parcela por parcela y, todos los días, se toman muestras de las bayas para determinar la fecha precisa de recolección. Las uvas se cosechan a mano durante las primeras tres semanas de abril y se vinifican por separado por subparcela. Luego de la fermentación maloláctica, los equipos de enólogos de Cheval des Andes y Château Cheval Blanc se reúnen para crear el pre-assemblage que constituye la base para el blend final. Este blend se añeja durante 16 a 18 meses en una selección de barricas nuevas y de segundo uso de Burdeos, de roble francés o austríaco.

Variedades de uva

Cheval des Andes es un blend de dos variedades de uva principales: Malbec y Cabernet Sauvignon. Se puede añadir Petit Verdot según la cosecha. Cada varietal tiene características propias:

MALBEC

El Malbec, seductor y singular, contribuye con los sabores de los frutos rojos, especialmente ciruela y cerezas, y notas de violeta. También añade opulencia y densidad con taninos finos muy elegantes.

CABERNET SAUVIGNON

El Cabernet Sauvignon aporta estructura, frescura y tensión, así como toques especiados de pimiento verde y pimienta negra, y notas de grosellas negras y rojas.

PETIT VERDOT 

Importada de Château Margaux, esta variedad de uva es exuberante y aromática, preciada por su color y sabor intensos, con notas de ciruela, cereza y frambuesa.

MÁS ALLÁ DEL VINO: LA FINCA

MÁS ALLÁ DEL VINO: LA FINCA

Todos los días, la majestuosidad y belleza del terroir de Mendoza inspiran al equipo del viñedo. La generosidad de las tierras crea una necesidad de retribución, motivo por el cual Cheval des Andes ha comenzado un proyecto de biodiversidad en la finca plantando flores y otras plantas que atraen a pájaros y abejas, los depredadores naturales de las pestes del viñedo.

El equipo cuenta con dos huertas orgánicas y una granja de animales entre los que se encuentran ovejas, caballos, vacas, llamas y alpacas. Se cultivan frutas, hierbas y olivos, que se convierten en aceite. Las ovejas se esquilan para confeccionar ropa de abrigo para los trabajadores del viñedo. Todos los animales proveen fertilizante natural para la huerta.

En la actualidad, Cheval des Andes vive no solo por la viticultura y la elaboración de vinos, sino también por el deseo de compartir con los visitantes su amor y gratitud por la tierra.